domingo, 7 de octubre de 2012

Capitulo 3



Desperté por un molesto ruido, -7:00- marcaba mi reloj, lo apagué. Y comencé con mi rutina de siempre, bañarme, vestirme, peinarme. Mi ropa no era del otro mundo, por lo menos no cuando tenía que trabajar con los animales. Solo una camisa a cuadros, un pantalón tubito y unas botas. Un poco cliché ¿no creen? Baje corriendo, y todos estaban desayunando (Hayley, Heather, Nathan, Andrea, Christian y Robert) Yo solo agarré una tostada y la mordí.
-Pequeña, tus pastillas- me recordó Chris.
-Si papá-contesté sacando el frasco de la alacena, mientras sostenía con la boca la tostada, por lo que sonó mal pronunciado. Causando que él riera.
Después de que desayune, y me tome mis pastillas. Subí a despertar al maldito de Zayn.
-Estrellita- dije al entrar en su habitación- despierta- dije acercándome.
-Agh, que despiertes odioso- nada, lo sacudí- Dios, pero si tienes el sueño pesado.
-Vamos, Malik, despierta- dije sacudiéndolo. Nada- Bueno, tú me obligaste- dije encogiéndome de hombros. Busque un poco-una jarra- de agua. Y me acerqué- Aww, pareces tan pacifico durmiendo, hasta te ves soportable. Lastima- hablé sola y después le bote toda el agua encima. Se despertó de un salto.
-¿Qué mierda?- dijo y yo reprimí una carcajada, el me miró- ¡Maldita sea! ¿Por qué hiciste eso?
-Si te hubieras levantado cuando te dije, esto no hubiera pasado- respondí dejando la jarra en la mesa.
-Te quiero en cinco minutos abajo- hablé sonriente.
-No pienso hacerte caso- se negó él, mientras se quitaba su empapada camisa. Oh Dios Mío. Cerré los ojos para concentrarme. Y volví a sonreír.
-Como quieras, es tu decisión si quieres perderte el desayuno.
-Perra- susurró, mientras yo salía de la habitación.
-Alguien amaneció con el pie izquierdo- susurré mientras salía de su habitación, me detuve un momento y regresé- Hoy iremos a escoger tu caballo, estrellita-  y terminé de irme.
-Mierda ¿Por qué tiene que ser tan guapo?- cuestioné para mí misma mientras bajaba las escaleras- Cállate, _______- me dije.
Me senté en el sofá a esperar al idiota de Zayn, que no bajo, suspiré, sería difícil. Volví a subir las malditas escaleras, mierda, alguien debía poner un ascensor en la casa. Toqué la puerta y nadie respondió. Entré y el idiota estaba durmiendo de nuevo. Bufé molesta. Marqué el número de Chris, que aunque estábamos en la misma casa, no me iba a poner a buscarlo.
-Chris- susurré bajito.
-Hola ______- contestó- ¿Por qué me llamas si estamos los dos en la casa?
-Shhh, escucha, necesito tu guitarra y el amplificador- le pedí.
-¿_____, que vas a hacer?- preguntó divertido.
-Tráelos al cuarto de huéspedes- el soltó una leve carcajada.
-Ya veo tus intenciones, pequeña malévola- dijo- Ya voy para allá.
Sonreí, para que no pudiera verme.
-Gracias, gigante- y colgué.
Esperé unos dos minutos, y Chris había llegado con su guitarra y el amplificador. Creo que le emocionaba la idea de molestar a Malik. Lo conecté, lo subí al máximo.
-Tapate los oídos- le dije a Christian. Me hizo caso.
Y pase la uña por el maravilloso instrumento, logrando que un estruendoso sonido llenara la habitación, bueno, la casa. Malik, se despertó de un salto y terminó cayéndose de la cama.
Sonreí- Hasta que despiertas, dormilón- hable.
-¡Estúpida perra!- gritó, furioso.
-Oh, cariño, ya te dije, no estás de vacaciones. Y muévete que ya perdiste el desayuno, espero que no tengas hambre. Vamos a directo al establo.
-Escúchame niñita- comenzó pero, no logró seguir, ya que lo interrumpí.
-No, escúchame tu a mi- dije- Puede ser que en la ciudad, tengas todo lo que quieras, que la vida sea un juego.  Que no sepas que es ensuciarte, pero esta es mi casa, mis reglas así que vas a hacer lo que te diga si no quieres dormir en el granero.
Esperaba un insulto o algo, por parte de él. Pero tan solo sonrío, y entró al baño sin protestar.
-¿Es bipolar o qué?- me preguntó Christian. Me encogí de hombros.
-Eso es un progreso- dije- Ya puedes irte, gigante.
-Está bien pequeña, pero si te trae problemas me avisas- yo asentí, él beso mi frente y se fue.
Zayn, salió vistiendo un jean oscuro y una camisa blanca sencilla, tragué saliva, Dios, la camisa dejaba ver sus músculos perfectamente, se veía demasiado guapo. El problema, era un citadino engreído.
-Ya que soy irresistible, pero no mires así- dijo orgulloso.
-Primero: eres un idiota- dije- Segundo: Eres demasiado engreído- continué- Tercero: eres un idiota- seguí- Y cuarto: no te estaba mirando- mentí.
-Sí, preciosa, claro- lo miré fulminante, el tenía una sonrisa.
-Vamos, Malik, si no quieres terminar montando el burro de carga- le advertí.
-Mi apellido suena bien viniendo de ti- dijo seductoramente, acercándose a mi- ¿Sabes cómo sonaría mejor?- preguntó, yo negué- Con tu respiración agitada, debajo de mi, pidiendo más- mis ojos se abrieron como dos platos y atine a pegarle un golpe en esa nariz.
-A mí me gusta tu cara- dije, fría- ¿Sabes cómo se vería mejor? Tres metro bajo tierra- y al decir esto, salí de la habitación- Me pare en seco, Demonios, que chico mas odioso, maldito y mujeriego, me había tocado controlar, me devolví- Mira, idiota, hablo en serio, vas a terminar montando una tortuga si no te mueves.
Me siguió en silencio, creo que estaba shockeado por mi golpe o algo así, le pasa por meterse con una chica que ha vivido en el campo por 10 años, sí, tengo 17, pronto 18.
Al llegar al establo. Paré en la entrada y agarré mi sombrero. Me lo coloqué.
-¿Quieres uno?- le pregunté al idiota, secamente.
-No- contestó. Seguí caminando.
-Él es domino- dije apuntando a un caballo blanco y negro. Lo tenía detrás así que no lo veía.
-Ella es mimosa- Señale a la yegua, blanca que tenía una mancha gris.
-Ella es Chrystal- apunté a la yegua, café que se encontraba a su lado.
-Él es Thunder- dije apuntando mi caballo, era tan majestuoso, negro como la noche, grande. Yo era la única que podía manejarlo. Desde mis escasos 7 años, había sido la única que había montado a Thunder, y se iba a quedar así. 
-Quiero ese- hablo y yo me paré en seco.
-Ese es mío, lo lamento - dije.
-He dicho que quiero ese- repitió.
Me volteé y me acerqué a él hasta que nuestros labios quedaron tan solo a centímetros.
-Y yo he dicho que es mío- contesté rosando mis labios con los suyos, sin hacer presión, claro está- ¿Cómo se siente cuando no obtienes lo que quieres, estrellita?- cuestioné divertida y me aleje.
-Te daré a Bonaza, es uno de los más dóciles- dije, mientras señalaba a un caballo café claro, el me veía, enojado, furioso.
-Pensé que iba a elegir- dijo.
-Ibas a, pero te estás portando mal, así que no lo mereces- me encogí de hombros- Ensíllalo, mientras yo me encargó de Thunder.
-No sé si te has dado cuenta, porque pareces bastante estúpida pero, no se ensillar a un caballo- dijo obvio.
-Claro que me he dado cuenta y te aseguro, cariño, que tengo más neuronas en un rincón de mi cerebro que tú en todo él- hable- Haciendo se aprende. 

1 comentario:

  1. Hooola! My Sweet Cookie. ¡Maldito gordo cabrón que ahora gobierna tu país!. Mi padre se puso a insultarle, a decirle que se muriese... Se montó un escándalo en casa cuando dijeron los resultados... ¡Yo quería que ganase el de la gorra! Bueno a ver, me ha encantado el capitulo como siempre. Mis profesores son unos hijos de su madre, me ponen muchisimos deberes y casi no puedo escribir. ¿Sabes? Ayer tuve 2 Examenes: De naturaleza y Matemáticas. Es una mierda que no separe la distancia verdad?. ¿Sabes algo de la @Soyvalencova? Yo la he puesto a parir en el twitter no se si lo has visto, soy AndreaBlackTabs. Bueno te dejo que mi madre me quita el ordenador, te quiero mucho no lo olvides!.

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